Wednesday, October 5, 2011

REINTRODUCCION

Fue el 17 de abril de 2011 que publiqué el capítulo anterior sobre mis memorias personales, fue en esa fecha que me excusé con ustedes porque me iba a ausentar por algun tiempo. Bueno, no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, aqui estoy de nuevo, escribiendo sobre mi vida, sobre mi origen, sobre mi largo camino para llegar a donde estoy. De ahora en adelante seguiré haciéndoles que me acompañen en mi viaje de 69 años por los caminos de la vida.

DE VUELTA EN EL SEMINARIO

Durante ese seco y polvoriento verano de 1955, también tuve la oportunidad de compartir tiempo con mi padre. El era una mezcla de agricultor, de comerciante, de arriero, de empleado de gobierno (teniente político), de hombre permanentemente interesado en la política y en el acontecer mundial, leía ávidamente los periódicos y comentaba las noticias con su hermano Antonio, otro hombre interesado en esos temas.

Mi padre ayudaba en el trabajo de la panadería, especialmente los sábados cuando había que amasar y ahornar el pan, su ayuda era importante para mi madre y se la daba cuando él no estaba de viaje u ocupado en sus otras labores.

El verano era la época de las cosechas, mi padre, en sus tareas de agricultor sembraba maíz, trigo, cebada alverja y lenteja en Azazan, la pequeña finca que mis padres compraron al tío Juan Celio (y que había pertenecido a sus abuelos), en gran parte con los ahorros de mi madre, y con la entrega de la máquina de coser Singer que ella usaba para hacernos nuestra ropa, como parte de pago (por el equivalente de quinientos sucres). En esta finca, mi padre a veces sembraba a través de peones y otras “a medias” con partidarios que ponían el trabajo mientras mi padre ponía el terreno y la semilla. Yo le ayudé en algunas de las tareas agrícolas, unas veces a “lorear” en las chacras de maíz, esto es, a cuidar que los pájaros, especialmente los loros, en manadas, no se comieran los choclos y arruinaran la cosecha. Otras veces le ayudaba transportando la comida para los peones y para él mismo. Fue en ese verano que intentamos seriamente, mi padre y yo, que el aprendiera a andar en bicicleta, pero nos tuvimos que dar por vencidos después de que el sufriera algunas caídas que lo dejaron golpeado y algunas veces magullado. El ya tenía 55 años de edad y pareciera que había pasado la etapa de su vida en que podía intentar estas “nuevas habilidades”. Me imagino que debe haber sido frustrante para él, un excelente jinete, el no poder montar en una bicicleta, un aparatito de dos ruedas que sólo se movía cuando uno mismo pedaleaba.

Hacia fines de Septiembre, cuando se acercaba el dia de volver al Seminario, sentí un poco de pena de dejar mi casa, a mi madre, a mi hermano pequeño y a mi padre, pero me alentaba el deseo de volver a disfrutar de todo lo que ofrecía mi colegio. Este iba a ser el primer año completo de estudio en el internado de Riobamba, iba a volver a disfrutar de todas las cosas que me gustaban de este lugar, incluyendo el deporte, los paseos semanales, la comida, las lecturas, y, porqué no decirlo, el estudio metódico, disciplinado y bien supervisado por nuestros maestros. Para entonces las cosechas habían terminado, los campos estaban llenos de polvo y del rastrojo que queda después de la cosecha.

En los primeros días de octubre volví a mi colegio, volví “con ganas”, así que el año escolar comenzó con pie derecho. Ahora tenía que estudiar todas las materias de igual a igual con todos los demás estudiantes de mi curso, ya no tenía yo la ventaja en algunas materias y mis compañeros en otras. Ahora todos debíamos “sudarla” por igual, y así lo hacíamos. Mis materias preferidas siguieron siendo los idiomas (4), pero tambien las matemáticas, historia y geografía. En idiomas era evidente que yo tenía una facilidad especial para aprenderlos, eso fue claro desde el año anterior, sin embargo el griego siempre fue muy dicicil para mi, y de él no recuerdo ahora casi absolutamente nada.

Lo mejor de todo era que ahora se había duplicado el número de estudiantes pues para el nuevo año lectivo se habían matriculado veinte y dos chicos en el primer curso, por lo tanto, había una cantera más grande de donde sacar más deportistas, y en particular, mas futbolistas. Ahora podíamos tener cuatro equipos casi completos y el nivel de competencia obviamente iba a mejorar, y de hecho mejoró. Para el mes de diciembre ya teníamos cuatro equipos bien estructurados y empezamos a buscar competencias con otros colegios religiosos de la ciudad. Nunca ganamos ninguna competencia intercolegial (éramos muy nuevos para eso), pero empezamos a sentirnos más maduros, más parte de la comunidad estudiantil de Riobamba. Sacamos un equipo único de 22 jugadores, una especie de selección del colegio, combinando estudiantes de primero y segundo curso, y llegamos a tener un equipo excelente, un equipo que podía jugarle de igual a igual a cualquier equipo de nuestra edad en la ciudad. Yo seguía siendo un mediocampista en el equipo titular, y sentía mucho orgullo por ello.

Nunca olvidare el dia en que, jugando contra nuestras reservas, disparando de primera, hice un tiro desde unos quince metros, directo a la esquina izquierda del arco del equipo contrario, un disparo que iba a ser el mejor gol de mi vida, un gol que hubiera quedado pegado en mi memoria para siempre, pero, de repente, como salido de la nada, un defensor despejó limpiamente esa bola cuyo destino era el fondo de las mallas. El jugador que hizo ese milagroso despeje era Ricardo Estrada (“el loco Estrada”), un chico del primer año, alto y espigado, con contextura de buen deportista y con predisposición para practicar buen futbol. Por un instante odié a Ricardo, pero solo el tiempo que duro el partido. Al finalizar este, me acerqué a el y, sonriendo le dije “arruinaste mi gol”, y, el, sonriendo de buena gana me contestó algo así como “perdóname Rafael, fue de pura suerte, no sé como lo hice”. Le di un abrazo y le dije, “fue una gran jugada, Ricardo, te felicito” y él me devolvió el abrazo. Eso selló una amistad que duro todo el año.

Para fines de diciembre de 1955, tuvimos dos semanas de vacaciones que nos permitieron a todos los estudiantes regresar a nuestras casas y pasar la Navidad y el Año Nuevo junto a nuestras familias. Regresamos a clases los primeros días del mes de enero de 1956. Nuestros estudios siguieron la rutina de una disciplina que casi nunca se quebraba, pero que nos mantenía siempre alertas a la posibilidad de cosas nuevas. Una de esas cosas inesperadas ocurrió hacia finales del mes de febrero del año 1956. A las diez de la mañana, súbitamente entró el rector en nuestra clase y nos anuncio que el obispo Leonidas Proaño iba a visitarnos para el almuerzo y que compartiría el mismo con nosotros. Fue una visita agradable, porque antes de sentarnos a almorzar y estando todos de pie frente a nuestra mesa y asiento en el comedor, el padre superior, dijo unas pocas palabras para agradecer al obispo por su visita y para darle la bienvenida a “su” casa, la casa que él había planeado con tanto cuidado y con tanta esperanza y a la que venía para ver concretada en una realidad tangible en la que se estaban preparando los sacerdotes del futuro. El obispo se limito a decir que esta era la segunda vez que visitaba su Seminario (la primera había sido la fecha en que este se inauguró) y que le complacía ver a mas de cuarenta estudiantes preparándose “para ser pastores de almas y promotores de una vida más justa para los pobres de la diócesis”. Bendijo los alimentos que nos íbamos a servir, nos encomendó a todos nosotros a la patrona del Colegio, La Virgen Dolorosa y nos invitó a sentarnos y comenzar nuestra comida.

Terminado el almuerzo, el padre superior nos pidió alinearnos a la salida del comedor, para que el obispo nos diera su bendición. Así lo hicimos y esta fue para mí la segunda vez en menos de un año que el Obispo de Riobamba, Monseñor Leonidas Proaño, ese ícono de la justicia para los pobres y desamparados, me daba su bendición personalmente. Luego de la visita del obispo y mientras él y el padre superior se retiraban al Rectorado, nosotros los estudiantes volvimos a nuestros salones de clase, a continuar nuestra rutina diaria de estudio.

Por el mes de marzo de ese año, las elecciones presidenciales del Ecuador se aproximaban. Se llevarían a cabo en el mes de junio. Los candidatos eran: por el partido Liberal el Dr. Raul Clemente Huerta; por el partido Conservador el Dr. Camilo Ponce Enríquez; por el partido Concentración de Fuerzas Populares (“CFP”) el populista Dr. Carlos Guevara Moreno, ex alcalde de Guayaquil y por una alianza de liberales y conservadores disidentes el Dr. Jose Ricardo Chiriboga Villagomez, ex alcalde de Quito. Todos los candidatos tenían un curriculum muy bueno como abogados o como servidores públicos, pero, elecciones al fin, las fuerzas políticas del país se polarizaron alrededor de los distintos candidatos, y como era de esperarse, también entre los estudiantes se empezaron a expresar opiniones sobre los candidatos y expresar simpatías por uno u otro de ellos.

La mayoría de mis compañeros estaban a favor de la candidatura del Dr. Camilo Ponce Enríquez, un destacado abogado, ex ministro de gobierno del Dr. Jose María Velasco Ibarra y a quien apoyaban, no solo el partido conservador, sino en bajo perfil, el propio gobierno, y las fuerzas de derecha en todo el país; a favor del Dr. Huerta estaban un número considerable de estudiantes cuyos padres o el resto de sus familias tenían tendencias liberales; a favor del Dr. Carlos Guevara Moreno, un controvertido ex alcalde de Guayaquil, fundador del parido CFP y con un historial político que incluía su participación en el lado Republicano en la guerra civil española, estaba un solitario estudiante (yo), que por haber estado el año anterior en Guayaquil, donde el CFP era un partido mayoritario, me inclinaba por esa candidatura. Chiriboga no tenía ningún partidario entre los estudiantes. Extrovertido como siempre he sido, yo expresaba en medio de todos los estudiantes, y sin ningún temor, mi simpatía por Guevara Moreno. Las elecciones finalmente se llevaron a cabo en Junio y el ganador, por un muy estrecho margen (que los liberales atribuyeron a una mano negra del gobierno), fue el Dr. Camilo Ponce, quien hizo uno de los gobiernos más democráticos que se hayan visto en el Ecuador en muchos años, no obstante que tuvo que enfrentar serios desafíos a su mandato, que venían de fuerzas opositoras que deseaban desestabilizar su gobierno.

Nunca recibí de los profesores o del rectorado ninguna llamada de atención por mi posición frente a los candidatos, la misma que a esa edad, no era otra cosa que una resultante de mi paso por Guayaquil, donde Guevara Moreno era muy popular, y no implicaba ninguna madura expresión de mi futura posición política.

El año escolar había avanzado casi a su fin sin que yo lo sintiera. Los estudios eran muy intensos, pero la disciplina y los métodos con que el Seminario los conducía eran tales que no podía creer que el fin de año se avecinaba y con ello venía un nuevo periodo de tres meses de vacaciones. Durante ese año, la disciplina en el estudio, la metodología en la enseñanza y la combinación de estudio y deporte lograron sacar de mí el mejor de los resultados. Fui excelente en el estudio y fui destacado en los deportes, especialmente en el futbol. Las vacaciones me llenaban de alegría, pero al mismo tiempo sabía que extrañaría el colegio.

Monday, August 29, 2011

CIUDAD PUSHKIN, COSACOS Y PETERHOF




PEDRO "EL GRANDE" EL MAS
CELEBREDE LOS ZARES RUSOS;
Y EL MAS RECORDADO

Nuestro paseo por las remotas y hermosas ciudades de la inmensa Rusia continuaba, dejando cada vez mas en nuestras mentes y en nuestras almas un halo de fascinación por su cultura, por su arte, por su historia llena de intrigas, heroísmo, traiciones y misterio. Ahora íbamos a visitar otros lugares llenos de arquitectura clásica, de arte y de historia trágica.

El nueve de mayo salimos de San Petersburgo con destino a Ciudad Pushkin, una pequeña pero histórica ciudad situada a sólo 25 kilómetros de San Petersburgo, y que fuera en los siglos XVII hasta el XX, la residencia de los todopoderosos zares, comenzando por la emperatriz Catalina I, la viuda de Pedro “El Grande” y concluyendo con el zar Nicolás II, el último, el que fuera asesinado por los bolcheviques, junto por su familia, en 1918.

ACCESO PRINCIPAL A CIUDAD PUSHKIN

Mas que la propia ciudad Pushkin, los palacios y las iglesias que en ella están, me impresionó sobremanera la charla que nuestra guía nos dio en el camino a Ciudad Pushkin, especialmente relacionada con el sitio de Leningrado durante la segunda guerra mundial (ese era el nombre de San Petersburgo en esa época).

Rompiendo el pacto de no agresión que Hitler y Molotov habían firmado menos de tres meses antes, Hitler ordena la invasión de Rusia en septiembre de 1941. En ese mismo mes, las fuerzas blindadas alemanas seguidas por la infantería compuesta por un enorme número de divisiones y millones de soldados, sitian la ciudad con el ánimo de aniquilarla, hasta enero de 1944.

Los alemanes mantuvieron un férreo sitio de casi 900 días sobre esta ciudad, siendo este uno de los episodios más heroicos de la Segunda Guerra Mundial y uno de los asedios más terribles de la historia. Los alemanes bombardeaban la ciudad un promedio de cuatro horas al día, entre las ocho de la mañana y las diez de la noche, a la vez que sometían a sus habitantes al hambre extrema, lo que dio lugar incluso a actos de canibalismo de los que la historia rusa prefiere no hablar. En enero de 1942, la ciudad quedó sin electricidad ni agua corriente, haciendo de la oscuridad y el frío los mas terribles enemigos de una población que sufrió penalidades y espanto de proporciones apocalípticas. La orden de Hitler era exterminar, por inanición, a todos los habitantes de la ciudad para que no hubiera sobrevivientes que alimentar. Sólo la heroica resistencia de sus habitantes, llevada a extremos increíbles impidió que los alemanes entraran a la ciudad, pero al increíble costo de cerca de un millón de muertos (50% de su población), de los cuales medio millón eran niños.

Los mayores bombardeos a la ciudad venían desde atrás de unas pequeñas colinas situadas unos pocos kilómetros antes de llegar a Ciudad Pushkin, colinas que los habitantes de Leningrado defendieron sin límites, pues ellas estaban localizadas en un lugar desde el cual el cañoneo nazi no llegaba a afectar el centro de la gran ciudad. Allí murieron decenas de miles de heroicos habitantes de Leningrado, y allí esta uno de los mas famosos cementerios de los anónimos héroes que la defendieron con sus vidas.

Ciudad Pushkin si cayó en las manos del ejército alemán, y allí, en los palacios que una vez estuvieron llenos del esplendor de las cortes de los zares y zarinas, los alemanes establecieron su cuartel general, convirtiendo en caballerizas las escuelas de arte en donde el más laureado de los poetas rusos, Pushkin, estudió entre 1811 y 1817.

La historia dice que la defensa del ejército soviético nunca estuvo a la altura de su capacidad de respuesta, porque Stalin siempre desconfió de los habitantes de Leningrado por ser mayoritariamente librepensadores, cosa que era un crimen en los tiempos soviéticos.


PALACIO DE CATALINA

EN CIUDAD PUSHKIN

Después de casi una hora de camino, finalmente llegamos a la histórica Ciudad Pushkin, ciudad que llegó a su máximo esplendor en la época de la emperatriz Elizabeth I, pero cuyos históricos palacios s e construyeron entre 1740 y 1750.


LOS APOSENTOS INTERIORES MUESTRAN EL LUJO EN QUE VIVIAN LOS ZARES

El palacio de Catalina, el Palacio de Invierno, el Palacio de Alexander y la catedral de Sofía son las más famosas edificaciones de esta ciudad. Al entrar en esos palacios, su ostentosa belleza exterior es casi totalmente opacada por el lujo de sus aposentos interiores y la belleza de las obras de arte que muchos de esos aposentos contienen.



LA AVENIDA QUE CONDUCE A LOS

PALACIOS EN CIUDAD PUSHKIN

Visitarlos es como regresar casi trescientos años y ser testigo vivo del esplendor de las cortes rusas de los siglos XVIII y XIX. El trabajo de preservación y de restauración de los palacios y su contenido, especialmente luego de la devastación que causaron la revolución bolchevique y la segunda guerra mundial son, en su magnitud, tan admirables como su construcción y/o creación original.

La noche del nueve de mayo asistimos a una función de danzas folklóricas de los famosos Cosacos. Estos hombres que son parte esencial de la historia y del folklor ruso, se han ganado un destacado sitio en la historia de Rusia desde los tiempos de Iván “El Terrible”, cuando fueron los guardianes de mas de diez grandes guarniciones militares, y, mas adelante continuaron siendo parte importante de las guardias de todos los emperadores Rusos.

FAMILIA DE COSACOS EN SU ATUENDO DE GALA

Durante los primeros años de la revolución Bolchevique, los cosacos estuvieron en la vanguardia de la resistencia a los comunistas, pero finalmente fueron sometidos por el ejercito rojo y pasaron muchos años de sufrimiento colectivo hasta que se adaptaron al nuevo sistema de vida.



ARTISTA DE LA DANZA COSACA

FUE LA ESTRELLA DE LA NOCHE

El pueblo cosaco, de origen eslavo, viene del sur de Rusia pero se ha extendido voluntaria e involuntariamente hacia casi todo el extenso territorio ruso, es conocido en estos tiempos más por sus propias costumbres, su folklore, sus danzas, su música, sus bailes, y en general, por su cultura ancestral que se empeñan en perpetuar.

Para la fecha de nuestra asistencia a este espectáculo, nosotros ya nos habíamos familiarizado con la canción KALINKA, que es un poema de amor cantado por casi todos los rusos, pero que pertenece especialmente al folklore cosaco.

ESTRELLAS DE LA DANZA COSACA EN PLENA ACCION

Los cantantes y bailarines cosacos en este show, al escuchar esta música entraron en una frenética celebración de danza y movimientos corporales extremadamente rápidos y acompasados, que llevaron a la audiencia casi al delirio mientras intentábamos con bastante éxito cantar junto con los danzantes, y aplaudíamos llevando el ritmo de esta hermosa canción. Sin duda este show fue uno de los puntos salientes de nuestra vista a Rusia.

COSACOS FRENTE A UN AUDITORIO QUE DELIRA

A quien no le gusta sentir el vibrar del alma de un pueblo a través de su música, de su folklore? Los danzantes cosacos son simplemente únicos en su género, sienten el arte de la danza en lo más profundo de su alma, y ese sentimiento lo transmiten a su audiencia para transformarla en su aliada y compañera. Los movimientos de algunos de los artistas son tan rápidos a la vez que acompasados, que llegan en un momento a girar cual si fueran máquinas, llevando al delirio al auditorio.

FANNY BAILANDO CON LA ESTRELLA DE LOS COSACOS

Fueron las danzas de este bravo, alegre y sentimental pueblo, las que pudimos ver en esa noche de folklore, en la que Fanny, mi mujer y otros miembros del grupo de turistas de Vantage participaron alegremente en el auditorio.


DANZANTES COSACOS DELEITANDO A SU AUDIENCIA

Los cosacos y sus danzas quedaron prendidos en nuestras pupilas y pasarán muchos años sin que podamos olvidar este espectáculo tan genuino representando el alma de un pueblo que ha sido siempre bravo sin dejar nunca de ser alegre y de transmitir su alegría a quienes los conocen.

PETERHOF

LA FUENTE DE SANZON Y EL LEON EN PETERHOF

El once de mayo, nuestro tour nos llevó a Peterhof, un conjunto de palacios y parques de la más exquisita arquitectura clásica, construido por orden de Pedro “el Grande”, y que fuera residencia de verano para los zares hasta la Revolución Bolchevique de 1917.


RAFAEL Y FANNY FRENTE A SANZON Y EL LEON

Este conjunto de palacios, parques y jardines cuidadosamente construidos y que se lo conoce también como “El Versalles Ruso”, aludiendo a los jardines del palacio de Versalles, en Paris, que tienen fama mundial por su belleza. El edificio principal, de este complejo de palacios es llamado El Palacio Grande o El Palacio de Pedro (“el Grande”).

OCHO AMIGOS ECUATORIANOS EN PETERHOF

Peterhof, como centro histórico, forma parte de la ciudad de San Petersburgo, y ha sido elevado por las Naciones Unidas, a la categoría de Patrimonio de la Humanidad.

OCHO ECUATORIANOS FRENTE AL PALACIO PRINCIPAL EN PETERHOF

Los palacios y todo el conjunto arquitectónico de Peterhof, fueron convertidos desde 1917 en museos y en ellos se guardaban gran parte de los tesoros de arte de la Gran Rusia, sin embargo, en 1941, antes de que el ejército alemán se tomara esta ciudad y sus palacios, mas de 8000 obras de arte que el museo contenía, junto con alrededor de 50 estatuas, fueron sacados y escondidos hasta el fin del sitio de San Petersburgo, casi al final de la guerra.

PALACIO DE PEDRO EL GRANDE Y LA FUENTE DE LAS ESCALERAS -PETERHOF

Las tropas alemanas que tomaron este lugar como centro de operaciones de su Estado Mayor, al ser desalojados por las fuerzas rusas de la resistencia en 1944, destruyeron casi todo lo que dejaron atrás, por lo tanto, las obras de reconstrucción han tomado muchos años y aún no han concluido totalmente.




FUENTE DE SANZON, ROBADA POR LOS
ALEMANES EN LA SEGUNDA GUERRA

Desde el año 1946 empezó la reconstrucción de la Fuente de Sansón que fue robada por las tropas alemanas y en el año 1952 se empezó la reconstrucción del Palacio Grande, permitiendo que en el año 1964 se abriera de nuevo el gran Museo de Peterhof.

Hoy en día, el acceso al complejo de palacios y jardines está lleno de pequeños negocios, restaurantes y lugares de venta de artículos artesanales, habiéndose convertido por tanto en una fuente de ingresos para mucha gente que se beneficia de la gran afluencia de turistas de todo el mundo que vienen especialmente a conocer este lugar lleno de historia.

Wednesday, August 3, 2011

SAN PETERSBURGO


ELEGANTE CENA DE NUESTRA
DESPEDIDA EN EL LEON TOLSTOI


La noche de Mayo 7 tuvimos una cena especialísima, la jefe de la cocina se esmeró en presentar su comedor como el de un palacio de los zares, su comida, excepcionalmente presentada y deliciosamente nutritiva, incluía una elegante y sabrosa ensalada verde, un fresco y riquísimo salmón de los ríos del norte de Rusia con el mas exquisito caviar, seguidos deliciosos postres. Fue una despedida a lo grande, como para que nunca olvidemos nuestra experiencia en el Leo Tolstoi. A nuestras bellas y jóvenes meseras, a nuestros apuestos y joviales meseros, y a toda la excelente tripulación les ofercimos no olvidarles, y no les olvidaremos!

Mayo 8 de 2011


LA BELLA SAN PETERSBURGO
JOYA DE RUSIA Y DE LA HUMANIDAD


Después de haber sido rescatados por el enorme barco Rompehielos de la Armada Rusa la noche del 6 de mayo, continuamos navegando las muy frías pero no congeladas aguas del lago Ladoga, el más grande lago de agua dulce en Europa, y, finalmente el domingo 8 de mayo, a las nueve de la mañana, nuestro barco acoderó en el muelle de San Petersburgo. Todos estábamos listos para desembarcar, teníamos muchas ganas de ver la Ciudad de los Emperadores. La noche anterior habíamos hecho maletas para estar listos para el desembarque. Era un día de brillante sol, con una temperatura primaveral de 17 grados centígrados y un cielo totalmente despejado que nos presagiaba lo que iba a venir en los cuatro días de nuestra visita a esta famosa ciudad. Al apostar con Carol Morales y Celso Santacruz que al llegar a San Petersburgo tendríamos muy buen tiempo, me gané dos botellas de champan que hasta ahora no me las han pagado. Espero que de su memoria no se borre esta importante apuesta, basada en mi proverbial suerte para gozar de buen tiempo en todos mis paseos por el mundo.

VISTA DE SAN PETERSBURGO

DESDE EL MUELLE DE LLEGADA

Desde la cubierta del barco podíamos ver un imponente y moderno puente colgante sobre el rio Neva, y a la distancia un conjunto de grandes y muy modernos edificios de apartamentos de color ladrillo oscuro.



EDIFICIOS DE DEPARTAMENTOS

FRENTE AL RIO NEVA

Nos esperaban en el muelle cuatro modernos y muy cómodos buses que nos llevarían hasta nuestro hotel, el Radisson SAS Royal Hotel, en 49 Nevskiy Prospekt, un hotel de cinco estrellas en pleno centro de la ciudad en la avenida mas importante de la misma. La avenida estaba engalanada para la celebracion del DIA DE LA VICTORIA el diez de mayo.




NEVSKIY PROSPECT, DE LAS MAS

FAMOSAS AVENIDAS DEL MUNDO

El viaje en bus sólo duró unos cincuenta minutos. A las diez y media de la mañana, muy alegres estábamos ya haciendo una fila en el lobby del hotel para registrarnos, entregando nuestros pasaportes. Nos recibieron con una copa de champan que algunos de nosotros repetimos, con lo cual nuestra alegría se duplicó. En unos momentos más, fuimos a nuestras cómodas habitaciones y nos preparamos para tomar nuevamente el bus que nos conduciría a hacer un tour de la ciudad que duró unas cuatro horas, al cabo de las cuales regresamos al hotel a descansar y prepararnos para asistir en la noche a la función del Ballet Real de San Petersburgo presentando la clásica obra “Lago de los Cisnes”.



IGLESIA DEL SALVADOR SOBRE LA SANGRE
DERRAMADA EN SAN PETERSBURGO

En el trayecto del muelle al hotel pudimos admirar y tomar fotos de muchas de las maravillas arquitectónicas e históricas de la ciudad, incluidas las iglesias; del Salvador sobre la Sangre Derramada, las Catedrales de Nuestra Señora de Kasan, de San Pedro y San Pablo





CATEDRAL DE SAN ISAAC- TIENE TONELADAS

DE ORO EN SUS CUPULAS

y de San Isaac, y por supuesto vimos algunos de los mas bellos puentes construidos sobre los canales del Rio Neva verdaderas joyas de arte puestas a la vista de todo el mundo.




CATEDRAL Y EL FUERTE DE

SAN PEDRO Y SAN PABLO

Después de un ligero lunch, a la una de la tarde estábamos embarcando en los respectivos buses para hacer nuestro tour de la ciudad. Durante este tour, pudimos ver, a la distancia, y al otro lado del Rio Neva, el esplendoroso edificio del Palacio de Invierno, que hoy es la sede principal del Museo del Hermitage. Durante nuestro paseo, nuestra guía profesional, a la vez que nos explicaba las bellezas arquitectónicas de esta hermosa ciudad, hacía énfasis en su historia, en su fascinante pasado, lleno de misterios, de intrigas, de política y de tragedias, un resumen de lo cual me permito pasarles a ustedes.


CATEDRAL DE NUESTRA SEÑORA
DE KASAN EN NEVSKIY PROSPECT
MUY CERCA DE NUESTRO HOTEL

San Petersburgo
fue fundada por el zar Pedro el Grande el 16 de mayo de 1703, con la intención de convertirla en la ventana de Rusia hacia el mundo occidental. A partir de entonces la ciudad se convirtió en capital del imperio ruso durante más de doscientos años hasta que tras la revolución rusa la capital del país regresó a Moscú.

San Petersburgo es la segunda ciudad mas importante de Rusia, con 4.8 millones de habitantes y un área metropolitana de casi 6 millones. Está enclavada en la desembocadura del rio Neva en el Golfo el Golfo de Helsinki, en el extremo nororiental del Mar Báltico, frente a Finlandia y no muy lejos del polo norte. La ciudad ha tenido varios nombres; San Petersburgo (1703-1914); Petrogrado (1914-1924); Leningrado (1924-1991) y nuevamente San Petersburgo después de un plebiscito en 1991. En su construcción participaron arquitectos franceses, alemanes con colegas rusos de gran talento para producir uno de los núcleos urbanos más espléndidos y armoniosos de toda Europa y del mundo. Actualmente San Petersburgo es la segunda ciudad más grande de Rusia y una de las ciudades más grandes de Europa. El centro histórico de la ciudad es considerado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

La acelerada construcción de la ciudad bajo condiciones climáticas adversas así como las deficientes condiciones higiénicas y las enfermedades propias de un clima tan riguroso, produjeron una mortalidad de mas del 50% entre las centenas de miles de trabajadores que eran siervos traídos a la fuerza de todas partes del imperio ruso.


LA FORTALEZA DE SAN PEDRO Y SAN

PABLO, ORIGEN DE SAN PETERSBURGO

Dado que la construcción de la ciudad comenzó en tiempo de guerra, el primer edificio nuevo de la ciudad fue un fuerte militar, la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, que se levanta aún sobre la isla de Zaiachiy en la ribera derecha del río Neva. Este rio conecta el lago Ladoga, el más grande de Europa con el Mar Báltico. A su vez, las vías acuáticas del Rio Volga conectan el mar Báltico con el Mar Caspio, frente a Turquía en el sur-oeste de Europa, obra faraónica que costó también miles de vidas y causó enormes daños a la ecología de Rusia.


PEDRO EL GRANDE, EL AUTOR

DE SAN PETERSBURGO (1678-1732)

Pedro El Grande le dio a la construcción de la ciudad un ritmo vertiginoso gracias al volumen de recursos humanos y financieros que se pusieron a su disposición. Se construyeron palacios y monumentales iglesias, muchas de las cuales evidencian el gran influjo de la religión Ortodoxa en la historia de Rusia. Entre estas últimas figura la catedral de Kazán, con su columnata frontal en semicírculo. Su imponente presencia contribuye a que la arteria más famosa de la ciudad, la Nevski Prospekt, donde estaba ubicado nuestro hotel, sea considerada una de las más grandiosas avenidas del mundo. De fecha posterior es la catedral de san Isaac, edificada sobre 24.000 pilotes hundidos en suelo pantanoso y que ostenta una enorme cúpula revestida de 100 kilos de oro puro.


CIENTOS DE PUENTES Y MUCHOS CANALES

SON PARTE DE SAN PETERSBURGO

Realzan la belleza de esta bella ciudad los centenares de puentes que cruzan los brazos fluviales y los múltiples canales que desembocan en el Rio Neva o sus afluentes, por ellos, la ciudad es llamada también La Venecia del norte.




MILLONES DE TURISTAS DE TODO EL MUNDO

VISITAN SAN PETERSBURGO CADA AÑO


Nuestro bus paró a la orilla del Río Neva , frente al Palacio de Invierno, una de las mayores joyas arquitectónicas de la ciudad que lo comenzó a construir la Emperatriz Elizabeth hija de Pedro el Grande en 1754, pero murió antes de terminarlo.


RELOJ DE 25 KILOS DE ORO

REGALO PEDIDO A UNO DE LOS

AMANTES DE CATALINA "LA GRANDE"

Fue Catalina La Grande, su sucesora, famosa por sus 55 amantes, a cada uno de los cuales les hizo pagar muy caro por sus amores, quien hizo de este majestuoso palacio su residencia oficial, y desde entonces, hasta 1919, lo fue de todos los monarcas rusos.



CATALINA "LA GRANDE", FAMOSA POR SU

GRAN AFICION AL AMOR






EL PALACIO DE INVIERNO-EL NIDO DE

AMOR DE CATALINA LA GRANDE

Localizado en una orilla del Rio Neva, este enorme palacio, pintado de verde, blanco y dorado, es una de las atracciones principales del la ciudad y es hoy en día el edificio principal del Museo Hermitage, uno de los mas grandes y famosos museos del mundo. Aquí, en el Hermitage está la más grande galería de arte de toda Rusia y es el máximo orgullo de San Petersburgo. Este museo se enorgullece de tener mas de 2.7 millones de obras de arte en exhibición. Sus colecciones incluyen trabajos de Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, así como trabajos esplendidos de Tiziano, Rembrandt, Rubens, Renoir, El Greco, Picasso, etc. Para poder visitar todo el museo y ver todas las obras de arte allí en exhibición, una persona necesitaría por lo menos cinco años, tomándose solamente cinco minutos para observar cada obra exhibida.

Las cuatro horas de paseo por la ciudad nos dejaron la sensación de haber vivido parte de la historia de la Rusia Imperial, así como una profunda admiración por los hombres y mujeres que hoy están a cargo de la preservación de esta monumental obra que muy bien se ha ganado el honor de ser considerada Patrimonio de la Humanidad.


EL LAGO DE LOS CISNES, OBRA

MAESTRA DEL BALLET CLASICO RUSO

Cansados, pero enormemente satisfechos por lo que habíamos hecho, visto y oído en este día, regresamos al hotel a las cinco de la tarde. Debíamos descansar un par de horas antes de dirigirnos al Ballet de San Petersburgo, donde debíamos ser espectadores de la famosa obra de Tchaikovski, El lago de los Cisnes, que cuenta la historia de un príncipe (Sigfrido), que se enamora de Odette, una bella joven que ha sido transformada en cisne por el mago Rothbart. El hechizo de la joven sólo podrá romperlo quien logre enamorarla y le jure amor eterno; Sigfrido, quien es el heredero de la corona, confunde a Odile, la hija del mago, con su amada y le jura amarla siempre, pero pronto descubre que ha sido engañado por el mago y decide luchar junto a Odette hasta que finalmente la recupera. Esto era ballet clásico en su máxima expresión. El haber asistido a esta función nos alivió la pena de no haber podido asistir al Teatro Bolshoi en Moscú, porque estaba en reparaciones.

Presenciamos una obra maestra de arte en la que participaba la primera bailarina Irina Kolesnikova (Odette), bajo la dirección del fundador del Ballet de San Petersburgo, Konstantin Tachkin. El Ballet de San Petersburgo es una de las principales compañías de ballet clásico de Rusia y ha realizado giras por todo el mundo, conquistando la admiración de todos los públicos.

Terminada la función de ballet, cansados y hambrientos, los ocho ecuatorianos decidimos salir a comer en un Restaurant Chino, frente al hotel. Allí ordenamos varios platos del variado menú que se ofrecía, sin que ninguno de nosotros saliera satisfecho ni del sabor ni de la cantidad de la comida que consumimos, sin embargo, alguien del grupo sostuvo que yo acaparé más comida de la que me tocaba, pecado del cual no puedo sostener (sin temor a equivocarme), de no haberlo cometido. Hay que ser legal!

Al día siguiente estábamos programados a visitar Ciudad Pushkin, a solo unos cuarenta kilómetros de San Petersburgo, una ciudad llena de historia, desde el siglo XVIII hasta la mitad del siglo XX.

De esto les hablaré en mi próxima entrega: CIUDAD PUSHKIN